LOS DERECHOS DE LOS GAYS Y LAS LESBIANAS

Pryor Rissover-Piotke saluda
desde una carroza durante
el Desfile del Orgullo
Gay en Chicago, 30 de
junio de 2002.

Apartir de 1900, los gays y las lesbianas comenzaron a unirse y a desenvolverse de manera más o menos pública en los Estados Unidos, a menudo en las grandes ciudades, creando una subcultura en la que pudieran expresar su identidad con menor riesgo de represalia. Las nuevas organizaciones pusieron énfasis en la asimilación dentro de la sociedad heterosexual, aun cuando se abogaba por mayor aceptación de los gays, entre ellos la Sociedad Mattachine, fundada en Los Angeles en 1951, y las Hijas de Bilitis, que se inició en San Francisco en 1955.

A medida que la Nueva Izquierda emergía en los sesenta, muchos gays y lesbianas comenzaron a organizarse en torno a la idea de la liberación—la libertad de expresar su sexualidad del modo que quisieran sin acoso policíaco. Las revueltas en el Stonewall Inn de Greenwich Village en Nueva York en 1969 constituyeron un momento catalítico para el movimiento de la liberación gay. Cuando los policías intentaron una redada rutinaria del bar, esperando hallar personas del mismo sexo bailando juntos o vestidos de manera no adecuada a su género, la clientela del bar se rebeló y peleó contra la policía.

Durante los 1980 hubo un aumento del activismo gay con organizaciones como ACT UP y artistas como Keith Haring que pelearon para que se le diera prominencia al SIDA como un problema que afectaba no sólo a los gays, sino a todos los americanos. Su victoria se tradujo en el mejoramiento de la educación y concientización del público en cuanto al SIDA.

Las comunidades gays y lesbianas continúan luchando por los derechos civiles en los Estados Unidos, incluyendo el esfuerzo por obtener igualdad en el matrimonio, derechos de adopción y leyes contra la discriminación que incluyen variantes respecto al sexo.

Afiche/Imagen del Frente de Liberación Gay, 1970.

Parejas de Mujeres Butch, hacia 1920.

Obra de arte de Keith Haring para apoyar al grupo activista ACT UP (Coalición del SIDA Para Desencadenar el Poder).