LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Seis marineros afroamericanos
que recibieron la Cruz Naval
por quedarse junto a
sus  armas cuando su barco
quedó dañado por un ataque
enemigo cerca de las Filipinas,
1945.

La Segunda Guerra Mundial fue una contienda que contrapuso la libertad ante el totalitarianismo. Las imágenes y la retórica de la libertad colmaron la propaganda de la época bélica en los Estados Unidos.

Las mujeres obtuvieron ciertas libertades económicas al hacerse cargo de los trabajos en fábricas que habían dejado los soldados al dirigirse a ultramar, a medida que millones de hombres se incorporaban a la lucha, un testimonio de su voluntad de sacrificarse por la libertad.

Roy Takeno, japonésamericano
y editor de la Prensa
Libre de Manzanar,
lee un número del
periódico en el Centro
de Relocalización de
Guerra de Manzanar,
donde lo internaron
durante la Segunda
Guerra Mundial, 1943.

La retórica de la época bélica acentuó irónicamente la flagrante falta de libertad de las minorías. Los afroamericanos, segregados en su patria y en el ejército, exigieron derechos civiles con una campaña de “Doble V”: Victoria contra el prejuicio en su patria, y contra los enemigos de la democracia en el extranjero. El síndico afroamericano A. Philip Randolph y otros líderes de derechos civiles planearon una marcha hacia Washington para protestar contra la discriminación racial en las fuerzas armadas, pero la cancelaron cuando el Presidente Franklin D. Roosevelt prohibió la discriminación en las industrias de defense y las agencias federales.

El miedo a la subversión y la animosidad racial causaron la relocalización masiva de los estadounidenses de descendencia japonesa. Con poca oposición, el gobierno desarraigó 150,000 japoneses y japoneses-americanos, relocalizándolos en campos de internamiento. La retórica de la libertad de la Segunda Guerra Mundial no concordaba siempre con la realidad del país.

Un afiche de la Administración de Proyectos de Trabajo con caricaturas de los líderes del Eje Benito Mussolini, Adolfo Hitler y el Emperador Hirohito, implorándoles a los  estadounidenses que compren bonos de guerra, 1943.

Un afiche de propaganda de guerra, hacia 1943.