Página Principal
 Las Primeras Damas
 Las Mujeres en la Política
Las Viviendas Comunitarias
Lillian Wald
 La Maternidad
 20,000 Mujeres se Van a la
Huelga
 Eleanor Roosevelt
La Primera Dama del Mundo
 Las Mujeres y el Trabajo
Durante la Guerra
 Mitsuye Endo
Persevera por la Justicia
El Sufragio de las Mujeres
Negras y la Lucha por los...
 El Feminismo y la Liberacion
de la Mujer
 Dolores Huerta - Sí Se Puede
 Las Mujeres en las Ciencias
Título IX y el Desarrollo del
Atletismo Femenino
 
 

20,000 Mujeres se van a la Huelga
Para Defender los Derechos de los Obreros

Clara Lemlich: la joven cuyo discurso provocó la huelga.

A principios del siglo pasado, la Ciudad de Nueva York era el centro de la industria del vestido en el país, y en el este del bajo Manhattan los obreros trabajaban en condiciones peligrosamente infrahumanas en fábricas que producían ropas listas para usar. Las obreras que hacían blusas de mujer eran las peor pagadas en la industria. Frustradas por la negligencia de sus empleadores ante las demandas de mejor pago y condiciones de trabajo más seguras, las trabajadoras de la industria del vestido se reunieron en Cooper Union con el Local 25, dirigido por hombres, y el Sindicato Internacionalde Trabajadoras de Ropa (ILGWU).

Las mujeres ya estaban en huelga en las fábricas de Triangle y Leiserson y después que Samuel Gompers y otros hombres dieron discursos aburridos, Clara Lemlich pidió que la oyeran. Hablando en Yiddish, declaró: “Estoy cansada de oir oradores que hablan en términos generales. Estamos aquí para decidir si vamos o no a la huelga. Propongo una resolución para que se declare una huelga general ahora.” La multitud manifesto su aprobación a voz en cuello y el presidente de la convocación exclamó: “ ¿Lo dices en serio? ¿Vas a tomar el antiguo juramento judío?” Las manos se alzaron y las mujeres declararon en yidish: “ Si traiciono la causa a la que ahora me comprometo, que se me caiga la mano del brazo que estoy alzando ahora.”

El New York Times, 4 de diciembre de 1909.

Veinte mil trabajadoras se fueron a la huelga y, por primera vez, las mujeres de clase alta se unieron a sus hermanas de la clase obrera en el piquete. La huelga duró cuatro fríos meses, de noviembre de 1909 a febrero de 1910. Cuando concluyó, las mujeres habían logrado una semana laboral de 52 horas, cuatro días de fiesta pagados, un horario de trabajo más regular, mejores salarios y reconocimiento del sindicato. Estas mujeres lanzaron la organización de trabajadores de la industria del vestido que un día culminaría en un sindicato de 300,000 obreros.

 

 

Recursos
 Derechos al Voto y a la
  
Ciudadania
 Plan de Estudios
 Una Nación de Inmigrantes
 Archivo
 Programa de Pasantías /
Internships
 Galería de fotos
 Links Relacionados
 Reconocimientos
 Contactos